Un nuevo hospital para Chilpancingo 2
A 2 meses de la apertura, una nueva problemática?
Dra. Tania Leticia Tello Divicino (*)
Segunda de 2 partes.
Siendo entonces el Hospital General de Chilpancingo Dr. Raymundo Abarca Alarcón la institución de salud para población abierta de mayor relevancia y fusionando dos de sus importantes características: contar con la trascendente historia y trayectoria que forjó en su anterior ubicación, (¿quien no conoce a algún familiar o amigo que haya recibido atención en el hospital?), y los beneficios del nuevo inmueble: confort para pacientes y personal, diseño, vanguardia, equipamiento de punta y nuevo personal, entonces queda un asunto que analizar: ¿como convertirlo en el mejor hospital del Estado de Guerrero?.
Estamos asistiendo a una época de transición en todos los aspectos. El personal que ya laborábamos en el viejo hospital, quienes conocíamos los viejos usos y costumbres tenemos que reconocer que el hospital ha crecido tanto de manera vertiginosa, desde el tamaño actual que es unas diez veces mayor, así como la cantidad de compañeros que ahora formamos la plantilla de recursos humanos, la cual circunda el numero 1000.
Así, estamos viendo que cada día llega más personal de todas las áreas, sin duda todos necesarios, y esto gracias a la preocupación por las autoridades estatales en salud en dotar al nuevo hospital de los recursos humanos suficientes para operar adecuadamente en las nuevas instalaciones.
A diferencia de un largo periodo previo de “oscurantismo” en la adquisición de recursos humanos que vivió el hospital, en el cual durante años fue casi imposible lograr un contrato decoroso para todo tipo de personal incluido médicos especialistas y enfermeras, en la actualidad el Seguro popular ha representado la fuente de contratación más importante de este nuevo personal.
Ahora, una de las dificultades que enfrenta la autoridad del hospital es ¿cómo hacer una buena asignación de las áreas a las que deberá canalizar a este nuevo recurso humano? sobre todo con quienes no tienen una función absolutamente estipulada en su contrato como la mayoría del personal de apoyo administrativo en salud.
Entonces se crearán departamentos nuevos, con objetivos que aún deben definirse, y con mayor o menor grado de relevancia para el crecimiento del hospital. No es el caso del personal médico y de enfermería, quienes tienen la función mas definida, sobre todo si se cuenta con especialidad en alguna de las ramas de la salud.
Por lo tanto, el crecimiento del hospital crea mayores necesidades, pero también representa una mayor posibilidad de ofrecer soluciones más complejas en salud, para padecimientos más raros o que anteriormente no se contemplaban en el contexto del viejo hospital.
En el caso de los médicos, y de ello puedo hablar con mayor experiencia, resulta que cuando uno termina la especialidad, generalmente en hospitales grandes del país, empiezan a surgir oportunidades de trabajo en las diversas instituciones… Porqué decidirse por aceptar una contratación en el nuevo hospital general de Chilpancingo?, en una ciudad donde existe ciertas limitantes a los avances en materia de salud, donde estamos en pañales en procedimientos de alta especialidad, donde nos expondremos a los niveles de inseguridad, aunque esto último ya es lo mismo en casi todo el país. Cada uno tendremos nuestras razones, pero les puedo decir que el simple hecho de habitar en nuestro horario laboral en un hospital de las características físicas que este tiene ya es una gran razón que contemplar.
Falta echar a andar algunas áreas de atención del hospital por falta de personal médico especializado, como la Terapia Intensiva, así como la unidad de atención al paciente quemado, la cual está programada para una segunda etapa de funcionalidad del hospital.
Es importante que todos los que estemos laborando aquí, seamos de la rama que seamos, tengamos siempre en mente que debemos trabajar duro por impulsar a nuestro hospital a ser el mejor del estado, como lo deseamos muchos trabajadores y como también lo desea el gobernador Ángel Aguirre, quien ya lo ha dicho en eventos públicos de salud, donde no desaprovecha la oportunidad para pedirnos una sola cosa: “Traten bien a la gente, y cuanto mas pobre sea la gente trátenla mejor”.
Existen diversas maneras de evaluar la calidad de los centros hospitalarios en nuestro país. El Consejo de salubridad general de México es la institución que rige los requisitos de calidad que debe tener un establecimiento de salud para poder ser certificado. El esquema de certificación es del más alto nivel y tiene una plataforma de competitividad internacional, por lo cual los hospitales que se obtienen la certificación son unidades en salud que cumplen con estándares de calidad de los países del primer mundo.
Nuestro hospital general de Chilpancingo aun no está certificado, y para lograrlo el proceso es largo y exige las mejores prácticas dentro de la unidad. Esto requiere sin duda un gran esfuerzo por parte del personal, un cambio de pensamiento y recordar día a día que trabajamos con lo más valioso que el ser humano posee: su vida.
Las autoridades del hospital tienen un gran reto: saber encauzar el barco hacia lograr el reconocimiento de certificación.
¿Como lograr que el personal se despida de los viejos usos y costumbres: de practicas no estandarizadas, y de hacer las cosas como se han hecho siempre y no necesariamente como está escrito que deban hacerse? y ¿cómo fomentar la mística de servicio y olvidarse de esperar la hora de la salida para salir corriendo? o peor aún, no esperar la hora e irse desde antes? ¿Cómo fomentar el adecuado aprovechamiento del horario laboral?, y ¿cómo buscar ser resolutivos y no burocráticos cuando surjan problemas? Estos son algunos de los grandes planteamientos.
Para dar respuesta a algunas de estas preguntas podríamos recordar que el personal de salud tiene tres grandes aspectos a desarrollar: La atención directa al enfermo, la Investigación, y la Enseñanza. Quizás si trabajamos mas en los dos últimos podemos lograr grandes avances en el camino a la certificación, aquí ya no debe haber pretextos, así que a trabajar y lograr que el cambio sea real y no solo sea un cambio de casa.
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(*) Médico especialista en Nefrología y Medicina Interna
Adscrita al Hospital General de Chilpancingo Dr. Raymundo Abarca Alarcón.
Miembro fundador de la SEISEG (Sociedad para la enseñanza e investigación en salud en Guerrero A.C.)
Comentarios
Un saludo.
Dra. Tello
Felicidades
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