UN MINUTO
EJEMPLO A SEGUIR
Pedrito está feliz, se va a casar con su novia en cosa de días. Lo único que le molesta de ella es su mejor amiga, una despampanante mujer que siempre le ha coqueteado…
Están los preparativos de la boda y la novia decide que sea su mejor amiga, Rosita, sea la que se encargue de repartir las invitaciones…
Total que a ocho días de la boda Pedro recibe una llamada de Rosita quien le dice que tiene algunos problemas para entregar cinco invitaciones y que requiere le ayude de inmediato, citándolo en su casa…
Allá va Pedro con la buenota de Rosita y la encuentra en su casa, pero sola. Le pide informes sobre el problema y aquella se le descara…
De plano le dice que quiere con él y que como ya se va a casar, “uno no es ninguno” y jamás nadie lo sabrá. Ella se encamina para su cuarto ya desvistiéndose y le pide que la siga…
Pedro se queda de una pieza. No sabe qué hacer, pero se decide y se sale de la casa encaminándose a su auto. Ahí, recargada en el coche está su novia, quien con lágrimas en los ojos le dice que ha pasado la máxima prueba de fidelidad, pidiéndole la perdone por desconfiada…
¡Aprendan, tarugos…! ¡Ese sí es un hombre inteligente, no perronote como son otros! ¡Edúquense! Ya lo saben: siempre dejen los preservativos en el carro, como lo hace Pedro…
Es todo. héctor garcía alvarez